6 may. 2013

Otro fragmento de Eleanora, Eleanora




"(...) Temía tanto la mirada de Eleanora. Parecía mirar y no mirar. Fuera cual fuese el objeto de su mirada, convertía su rostro en un arma inexpugnable. Nada que ver con la altivez severa o la melosidad aparente o el intento de entrar hasta tus compartimentos estancos con que otras mujeres se enfrentan a ti. Eleanora miraba como si no lo hiciera. La posición de sus ojos divergía, ninguno de los dos se asentaba en tu presencia. Esa natural condición de llegar dentro de uno sin manifestar sus intenciones me daba miedo. Justo en ese instante yo bajaba la guardia. Y la sensación de que su rostro se distanciaba y de que tal aproximación se tornaba opaca, producía en mí un enajenamiento atroz. Veía allí a la serpiente. Me inmovilizaba, desalojaba mis escasas ganas de reaccionar y sacudir su porte, me ponía a sus pies. Luego sí. Cuando había logrado mi silencio mantenía mi mirada y yo sentía que un hierro rusiente iba entrando hasta mis secretos mejor guardados, los de los sentimientos.

"Devuélveme el rostro que me estás robando", me dijo aquella tarde al comprobar que mi paralización impedía posibles resistencias banales. Pero yo sabía que ella había convertido el rescoldo de pequeño hogar que llevaba dentro en un fuego desatado. Estuve callado mucho tiempo y ella mantuvo un equilibrado gesto. "Tu rostro me está quemando", le respondí al fin, aventurando una expresión audaz. Y ella me la devolvió en cuarto creciente: "¿Qué te hace pensar que dentro de mí te espera una zarza ardiente?"



 


(Las imágenes corresponden a películas de Maya Deren)


10 comentarios:

  1. Un texto muy bonito, muy buena elección!!!

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    1. Imposible elegir su rostro. O te lo daba o no te lo daba.

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  2. No és sols la mirada: la boca contribueix a fixar aquest moviment deturat, absort, fascinant i amb un punt de terror per allò que s'intueix.

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    1. Muy observadora, Olga. Su boca era el misterio; otro día traeré los comentarios que Vania Werbvoski hace sobre su boca.

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  3. Creo poder reconocer esa mirada. No por haberla visto en otra persona, sino por haberla portado yo más de una vez!
    Un abrazo

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    1. ¿La primera o la segunda? Es de suponer que tus razones instintivas, o mejor dicho, reflejas, tendrías...Un abrazo.

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  4. Acertadas frases, de las que se quedan grabadas en la mente cuando alguien las lanza, acompañadas de ese gesto o esa mirada, sin mirada.
    Besos.

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    1. La verdad es que con el gesto y/o la mirada era suficiente expresión, sí.

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  5. La sensación de mirar y no ver nada.. o de tener demasiado dentro.

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