15 dic. 2012

La indolente, de Ogata Shigei



Es una historia de indolencia. Matsui, una geisha de mediana edad, rinde escasamente en el establecimiento donde trabaja. No obstante se le permiten ciertas libertades debido a la bondad y entendimiento que manifiesta con aquellos clientes especiales, principalmente de naturaleza intelectual. Aunque la mayoría de ellos solo persiguen los placeres que les proporciona Matsui, hay uno que busca algo diferente. Es un hombre mayor, pero sumamente cuidado, que ordinariamente se sienta frente a ella, extrae un libro de debajo de su chaleco y se pone a leer para Matsui. A veces da tiempo a leer el relato completo, pero si es largo se lo deja a Matsui para que lo termine por su cuenta. Es así como la geisha descubre que hay muchos mundos más allá de las casas donde ejerce su oficio. Se entrega voraz a la lectura estimulada por su cliente, abandonando paulatinamente el interés por la profesión, lo cual empezará a causarle problemas.

El mundo de las geishas está desarrollado ampliamente en multitud de novelas, cuentos y películas. A Ogata Shigei no le interesa tanto en La indolente hablar de ese mundo como de la extraña relación entre una geisha y un cliente, donde el puente no es el contacto sexual ni el entretenimiento ordinario que buscan otros hombres, sino el disfrute de la participación en la lectura entre dos desconocidos. Porque la actitud que mantienen no es únicamente la recíproca de leer y escuchar, sino de rasgar la historia. El cliente, que en principio va a revelar un único argumento novelesco, se encuentra con que Matsui le desvía de lo que relata cada autor y expande con sus objeciones y sugerencias las novelas hasta recrear nuevos relatos, concéntricos y alternativos.

Sumamente trabajada la traducción de Amón Zuasti, esta joya de la literatura moderna japonesa aparece publicada en la editorial Compañía Anónima de Lectores.

    


(Imagen: Kuniyoshi Utagawa)


8 comentarios:

  1. Hola,
    no conozco el libro, ni al autor, a la editorial tampoco, ¿tienes un enlace de la editorial?

    Saludos,
    Bara

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  2. Creo que es una muy buena crítica ficcionada;-)
    Un saludo
    Irene

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  3. ¡No puedo con la vida!, no sufro terribles dolores de cabeza pero sufro.
    Era demasiado bonito para ser cierto. Seguiré por aquí, hasta pronto.

    Gracias Irene, está bien enseñar al que no sabe, chao

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    1. Ya da demasiados dolores de cabeza la realidad, Bara, lo entiendo. Pero se está publicando cada vez más literatura japonesa, aunque sigue siendo ficción.

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  4. Hola Bara, esa es mi opinión pero habrá que esperar ...veremos lo
    que dice K. Aún así es un juego bonito y además, en el fondo, qué es la literatura mas que ficción?;-)
    Un saludo
    Irene

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    1. Precisamente por ahí van los tiros. Además lo curioso de este asunto llamado vivir es que es muy borroso el límite (¿lo hay?) entre esos términos que denominamos realidad y ficción.

      K. suele definir muy bien ese estado: "¿Qué es realidad? Cuanto tengo dolor. ¿Qué es ficción? Cuando imagino el placer".

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  5. A pesar del disgusto que llevé en un principio por no poder tener a esta "indolente", creo que te prefiero, Gregorio Samsa.
    Muchas gracias,
    Bara
    (sobre la literatura japo, pulula como las setas y no paro de llenar cestos).

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    1. Eso está muy bien, Bara. Yo voy catando poco a poco. Me deslumbró hace años una novela titulada "La llave", de Tanizaki Junichiro. Pero no sé si actualmente se encontrará.

      Saludo.

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