14 dic. 2012



el libro a un lado y las manos piensan
        es la actitud que hace de puente
                                         el tacto que se aposenta y se recoge

¿sumisión?

naturalmente: los textos imponen su don inconfundible
no se dan por dar
no se vuelven livianos para que la lectora se esfuerce menos
no son volátiles

        o acaso sí: vuelos extensos
y profundos al territorio inexplorado
y al que se queda antiguo
       donde ella no es ya la misma

dichosa propiedad invisible que no les hace desaparecer
sino encarnarse

        y la mujer sigue tejiendo sus historias
de larga distancia




 
(Imagen: Joseph Stiglitz)





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